La Historia
Hace más de un siglo, un montañés entregó su vida a cuidar a los viajeros que se perdían en la montaña. Los
recibía en su refugio, les ofrecía un plato caliente y el abrigo del fuego.
A cambio, solo pedía lo más valioso que podían darle:
Que compartieran la receta de la comida típica de su tierra.
Así, entre ollas y anécdotas, fue reuniendo un legado de sabores y memorias.
Hoy, El Montañés revive esa tradición. Somos un espacio que honra la hospitalidad y la calidez de aquellos gestos sencillos, donde la gastronomía se convierte en puente entre culturas y la montaña vuelve a ser escenario de historias compartidas.
Este espacio nace de la convicción de que la gastronomía es más que comida: es encuentro, cultura y hospitalidad. Encontramos en esta casa el lugar ideal para abrir las puertas y recibir a todos como lo haría un verdadero montañés: con generosidad, con historia y con sabor.
El Montañés es un espacio para compartir experiencias. Queremos que cada evento, cada reunión y cada
celebración que suceda aquí tenga algo especial:
el calor de la montaña, la autenticidad de nuestra tierra y la riqueza de las historias que viajan a través
del mundo de mesa en mesa.